El Arte de destilar "ARAK FAKRA"

"ARAK FAKRA" nació en una destilería fundada a principios del siglo XVIII a Kfardebian por una familia noble libanesa de Mont Liban, cuyos miembros han sido cónsules de Francia y Venecia.
La destilería esta equipada de varios alambiques tradicionales y de una gran cantidad de jarras de arcilla que aseguran a "ARAK FAKRA" su calidad superior et su gran sabor apreciado por los profesionales.

 

Una unidad moderna de embotellamiento completamente hecha de acero inoxidable, el uso de intercambiadores de iones,de filtros de carbón activo y de rayos ultravioletas para la filtración y el tratamiento del agua le aseguran al ARAK una calidad superior.

 

 


El suelo, el clima, la luz y el agua
ARAK FAKRA, un aguardiente con perfume de anís
Envejecimiento en las jarras de arcilla de Beit-Chabab
Cooperación patiente del hombre y del tiempo



El suelo, el clima, la luz y el agua

"ARAK FAKRA" debe sus cualidades excepcionales a dos cepas libaneses, "Obeidi" y "Merwayh" y al anís que proviene exclusivamente de "Hineh" en Siria. Tanto para la viña como para los granos de anís, la combinación del suelo, del clima y de la luz tiene una gran influencia sobre el aroma. El agua de las Fuentes "Assal" y "Laban" agregan un toque final de finesa al "ARAK FAKRA".

"ARAK FAKRA" posee sus propios viñedos que le procuran todas las uvas necesarias. Igualmente, tiene sus agricultures de anís, quienes, cada estación, le envían la mejor calidad de granos de "Hineh".

El ARAK, un aguardiente con perfume de anís

El nuevo vino que pesa 7 a 10 grados es destilado meses después de la fabricación. Este proceso se hace en los alambiques tradicionales.
La razón por la cual el material no ha evolucionado es porque es el único que deja pasar en el aguardiente todos los aromas del vino que el conocedor reconoce y aprecia.

Los alambiques comprenden, en la caldera, las partes imprescindibles siguientes: la cucurbita, la montera, el cuello y el refrigerador o serpentín atravesando una cubeta de agua fria para facilitar la condensación.

La destilación comprende tres etapas. La primera produce la "mezcla" de 45 a 50 grados GL, la segunda produce "la buena calentura", de 69 a 71 grados GL, que, mezclada al anís y destilada nuevamente crea el ARAK FAKRA.

Estos procesos delicados son encargados solamente a personas con experiencia. Las cabezas y las colas de destilación deben ser eliminadas y destiladas de nuevo porque están cargadas de flemas y de mal sabores.

Envejecimiento de las jarras de arcilla de Beit-Chabab


A todos estos elementos cuya mezcla da origen al nuevo Arak, se agregan ahora a otros dos: la arcilla de Beit-Chabab con la cual se hacen las jarras y el tiempo cuya acción permite alcanzar su madurez y blandura tan deseadas
El hombre, con todo su conocimiento y su experiencia, interviene solamente para armonizar estas obras de la naturaleza.
Desde la época de los fenicios y tal vez antes, las jarras de arcilla servían para conservar las bebidas. Entonces naturalmente los libaneses las utilizaban para el envejecimiento del Arak. Y desde entonces, a pesar de todos los experimentos, no se ha encontrado mejor. Existe una afinidad misteriosa entre la arcilla y el Arak.
Logicamente, las nuevas jarras deben ser entrenadas al envejecimiento. El primer aguardiente sólo se conserva allí por unos meses. El segundo puede quedarse un año o más hasta que la jarra pueda mejorar el mismo Arak indefinidamente.
En las bodegas en donde "ARAK FAKRA" envejece, la evaporación, de 3 a 4 % por año de producto es inevitable.

Cooperación paciente del hombre y del tiempo

El Arak es incoloro como el agua. Sólo queda enriquecerlo y afinarlo para ofrecerle, con la ayuda del tiempo y de la arcilla, esa blandura incomparable y componer así un rico ramo de constancia y reputación que caracteriza el "ARAK FAKRA".
Durante el envejecimiento, un fenómeno esencial se produce bajo la acción del tiempo: una forma de oxidación del Arak, que respira a través de la arcilla, se afina, se ablanda perdiendo así los flemas cuyos rastros pudo haber conservado y se enriquece a través de un intercambio constante y misterioso con el aire. Efectivamente, es una íntima alianza, una fusión en un mutuo acuerdo.
El precio de este mejoramiento es la evaporación y la caída del porcentage de alcohol.
Finalmente cuando el Arak alcanza su total madurez y la perfecta armonía de sus constituyentes, emana un aroma mezclado de vino y de anís para constituir la quinta esencia. "ARAK FAKRA" escoge ese momento para fijar el proceso de embotellamiento.